jueves, 22 de enero de 2015

La pasión

Fotografía Dane Shitagi



Te arrimas a mis costas
a mi playa desierta
-tan convencido de amarrar tu bote-
yo arrastro mi pudor
y llevo a cuestas la melancolía.
Busco aquella pasión
y me imagino
muñeca de trapo en tus manos pálidas.
Busco aquella pasión
y ¿sabes?
con zurcirla no basta,
habrá que recurrir a un buen remiendo.
L.C.

viernes, 2 de enero de 2015

Madreselva

Alcira D''Onofrio, mi mamá
De tus manos floridas
botones malva, anillos
de madreselvas, cuentas 
de plata, como cáliz 
protector y seguro.

Hilos rojos y azules
me devuelven tu risa
y en tu espejo me miro.

Son mis canas de ahora
como las tuyas de antes
y en mis sueños recuerdo
tus caricias de miel
cuando nos arropabas
derrochando tus dones,
derramando solsticios, 
acunando la tarde,
ahuyentando la noche,
salpicando de estrellas 
doradas la niñez.
L.C.

sábado, 27 de diciembre de 2014

Aprendizaje

Fotografía Julie De Waroquier










     





aprendí a quererme
no sin dificultad
desde la cuna la escuela y la iglesia
ya nos empujan a vivir por otros

aprendí a no dar importancia al desprecio ajeno
tampoco a tu abandono a tu desánimo
-eso me costó un poco más lo reconozco-
aprendí a conformarme con menudos
gestos de cariño de nuestros hijos
porque como sabes los criamos para que sean
autónomos libres e independientes

lo aprendí
tuve que hacerlo
y cada mañana me lo tatúo en la piel
me cuelgo la sonrisa
y repito cual salmo:
ha de bastarme con que yo me quiera
que con eso es suficiente
L.C.

sábado, 13 de diciembre de 2014

Amor








amor
esa luz que se escapa a horizontes
y tiñe de verano estos inviernos

esa costumbre amor
de platicarnos
ese afán de caricias tan antiguas
y tus manos paloma en mi regazo

amor
ese atlas de provincias sin fronteras
de nuestros cuerpos digo
es un amor desnudo de todos los ropajes
verdad abrigo pan infierno y gloria

ese capricho amor es la ternura.
L.C.



viernes, 28 de noviembre de 2014

Pido una tregua

Fotografía Julie Dewaroquier




Pido una tregua 
me cito frente al mar
el bosque huele a encinas
mi piel a nuevo.

Pido una tregua
en la arena mi nombre
es el principio.

L.C.


jueves, 20 de noviembre de 2014

Cuando muere una poeta

Artista Pavel Nikolaev

¡Qué tristes se quedan las calles cuando muere una poeta!
¡Qué solos los verbos!

Metáforas atónitas se enredan en cuadernos quietos
y aquella inspiración que todo lo podía, vaga sin rumbo ni medida.
Arrebatada de un ayer prodigio
no encuentra corazón ni mano ni amor que la contenga.

¿Por quién doblan las campanas de la poeta ausente?
¿Adónde van sus frases inconclusas?
Sus ojos que todo lo miraban ya no inventan historias
y no nos regala más la vida en papeles poemados.


¡Qué tristes se quedan las calles cuando muere una poeta!
L.C.

martes, 28 de octubre de 2014

Y no volviste atrás

Fotografía Tommy Ingberg



Doblaste la esquina y adiós
dibujaste una a una las baldosas
y no volviste atrás

perdiste la cuenta de los besos
de los amores perros
de las lunas de plata

te fuiste murmurando palabras
obscenas para otros
no para ti nunca para ella

trepaste a las farolas borracho de dolor
te miraste en los charcos desabridos
acabado triste furibundo
con su marca en la espalda
en la frente en la boca
en tu sexo dormido

y no volviste atrás.
                            L.C.

domingo, 12 de octubre de 2014

Chamán

Primero preguntaste mi nombre
mi estación preferida
Fotografía Henri Cartier Bresson

mi estado de ánimo cuando atardece
el sabor de mis ojos en la melancolía

luego cataste mi piel
de principio a final
de las bahías a los deltas
recoveco a recoveco

más tarde fuiste corcel y jinete
itinerario y brújula
cueva y explorador
espíritu y chamán

por último
sólo te interesó
si sabía volar.
               L.C.

jueves, 18 de septiembre de 2014

Un recuerdo apenas audible

Ilustración Anne Soline

Vos y yo por las calles recién puestas.
Tu mano inmensa encima de mi hombro,
los geranios salían de las cestas,
mis ojos, soles ávidos de asombro.

Nosotros dibujando letanías.
Tu caminar en leves balanceos,
el mío más atrás, casi corría
como colgada de tus pies anzuelos.

Y los dos apurando melodías.
En mi risa brotaba el desparpajo,
el diario comprado en la otra esquina, 
tu voz que se esparcía a suaves gajos.

Postales de domingo al mediodía.

Una ciudad de tango y dos por cuatro,
a vos y a mí, desnuda, se ofrecía,
y los dos recogíamos pedazos,
pletóricos de luz y de avaricia.

Ya no piso aquel parque ni sus horas,
y es apenas audible tu recuerdo, 
ya no presto mis manos a la tuyas,
y por querer nombrarte hasta me muerdo.

Mi infancia vuelve, pero no la evito:
cine de barrio, el patio, las vecinas,
quisiera suspirarlo y brota un grito:
vos y yo, los domingos, mediodía.  

Y la casa y su aroma de comida.
L.C.

domingo, 14 de septiembre de 2014

Desvarío

Fotografía Eric Marrian






en mi desvarío
impuro
salvaje
cotidiano
atravieso tu ciudad de esquinas con corchetes
y voy hacia tu boca que se abre en un paréntesis
aparco en tu pecho páramo y planicie
donde retumban los tambores todos
me despeino en tu ombligo
donde florecen gardenias atrevidas
y desciendo despacio hasta elevarte y elevarme

en mi desvarío
una vez y otra vez
profano el sexto mandamiento
navego en aguas indecentes
sobre leyes no escritas
que me invento en cada asalto

y disfruto el recreo en medio del naufragio
L.C.